El propósito que da
significado y dirección a la existencia de la humanidad es la transformación.
Esta transformación debe ser promovida simultáneamente en cada individuo y en
la sociedad en general. La transformación a nivel personal implica estar en un
proceso constante de desarrollo de las dimensiones físicas, intelectuales y
espirituales inspiradas por el amor y un espíritu de servicio hacia la
sociedad. La transformación social significa el compromiso para el establecimiento
de un nuevo orden social basado en principios de justicia, unidad, paz y amor.
